La nueva agenda del presidencialismo mexicano 

Oaxaca de Juárez, Oax. 9 de julio de 2018.- México, nuevamente atraviesa por una transición política; un cambio de régimen que ha comenzado a trabajar antes del 1 de diciembre, fecha en la cual el nuevo gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), principiará una nueva administración, que a decir de AMLO, tendrá como eje a la gente que vive en pobreza.

Durante la semana anterior, se anunció la conformación de un “gabinete” que de manera inédita, se integrará tentativamente por ocho mujeres y nueve hombres, alcanzando por primera vez una equidad de género en la Administración Pública Federal; de confirmarse este “gabinete”, superará a la administración del actual presidente Enrique Peña Nieto, quien en su inicio de gestión sólo designó a tres mujeres: Rosario Robles Berlanga (Secretaria de Desarrollo Social, Sedesol), Mercedes Juan López (Secretaria de Salud) y Claudia Ruiz Massieu (Secretaria de Turismo); en la administración de Felipe Calderón, en el 2006, se nombraron a cuatro mujeres al frente de las Secretarías de Estado; mientras que el primer gobierno de oposición que encabezó Vicente Fox en el año 2000, sólo se designó a Ana Teresa Aranda Orozco al frente de la Sedesol.

En este contexto, no sólo la designación tentativa del “gabinete” de AMLO fue noticia, también lo han sido, algunas declaraciones de las personas que estarán al frente de la Administración Pública Federal, las cuales han estado resonando en los medios de comunicación, entre las que destaca, “la despenalización de la marihuana en la siembra, cosecha, trasiego y uso lúdico”, propuesta emitida por la virtual Secretaria de Gobernación, la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Olga Sánchez Cordero.

También se especula en las conversaciones cotidianas y en los medios de comunicación, el poder político hegemónico que tendrá el próximo Presidente de México.

Habría que acotar esta cuestión, el Estado mexicano, tiene como forma de gobierno: el sistema presidencialista, el cual se caracteriza entre otros puntos por: 1) depositarse el Poder Ejecutivo en una sola persona llamada Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; 2) al Presidente lo elige el pueblo, no el Poder Legislativo (Congreso de la Unión); 3) el Poder Legislativo no puede remover al Presidente, pero tampoco el Presidente, puede remover al Congreso de la Unión (500 diputados federales y 128 senadores).

Las reformas constitucionales que realice AMLO, tendrá que someterlas en un primer momento al Congreso de la Unión, para ello, se requiere obtener una votación de las 2/3 partes de las y los legisladores federales; una vez que se haya obtenido esta votación calificada, el proyecto tendrá que aprobarse por la mitad más uno de las legislaturas locales (Morena gobernará en cinco entidades federativas), en este tenor, si se llegaran a cumplir estas condiciones, se podría reformar la Constitución Federal.

Nuestra carta magna es considerada una Constitución rígida, es decir, no es fácil reformarla; sin embargo, desde su promulgación del 5 de febrero de 1917 al 5 de febrero de 2017, se han realizado 299 decretos de reformas constitucionales, obteniendo un total de 699 modificaciones. Si comparamos las reformas de la Constitución mexicana con la Constitución de los Estados Unidos de América (la única que ha promulgado desde 1787), ésta última, sólo ha tenido 27 enmiendas (en 242 años de independencia). Ante la estadística cruda de los datos, conviene recordar lo que expresó el filósofo Montesquieu: “Cuando el poder legislativo y el poder ejecutivo se reúnen en la misma persona o el mismo cuerpo, no hay libertad…”

Esperamos que el slogan de la coalición “juntos haremos historia”, se cumpla con un ejercicio responsable del poder, permeado por contrapesos entre poderes públicos; por una ciudadanía democrática; por medios de comunicación, por Órganos Constitucionales Autónomos, entre otros factores de poder; enmarcados en un Estado Constitucional y Social de Derecho; para trascender y no repetir la máxima: “el pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla”.

Julio Eduardo Manzano Bizuet. Ex Defensor de las Audiencias de la CORTV. Es licenciado en Derecho por la Universidad “José Vasconcelos de Oaxaca” (UNIVAS), maestro en Ciencias de la Educación por el Instituto de Estudios Universitarios (IEU), maestrante en Derecho Constitucional y Administrativo por la Universidad Lasalle, plantel Oaxaca. Desde 2010, fue docente en las áreas de Derecho, Ciencias de la Comunicación, Ciencias Políticas y Económico-Administrativas de la UNIVAS y IESO. Actualmente es profesor en el Instituto Cumbres de Oaxaca, UNI REU y la Universidad Mesoamericana Twitter: @EduardoBizuet