La magia de los Reyes Magos llenó de felicidad a Dante, quien a sus cinco años, dio vida a un cangrejo, su primer alebrije elaborado.
Su primera ocasión que después de abrir el regalo que le dejaron Melchor, Gaspar y Baltazar, acudió al zócalo de la ciudad de Oaxaca a vivir el día de Reyes Magos, al ritmo de la música y el arte.
Asesorados por artesanos de San Martín Tilcajete, cuna de los alebrijes, Dante y otros 299 niños pintaron sus propias figuras talladas en madera; otros, optaron por el grabado, con la guía de colaboradores del taller Rufino Tamayo, quienes además se inspiraron con rock, al ritmo de la banda Cachivache.

Con música y arte, durante dos horas disfrutaron y dieron paso a su imaginación. Alegres, continuarán celebrando de su día, por su puesto, con los regalos que les dejaron los Reyes Magos.
Dante, se irá a su casa, en Candiani, al sur de la ciudad de Oaxaca, y jugará con su auto de control remoto; un obsequio que recibió al amanecer de este sábado, aunque se haya portado un “poquito” mal, pero promete actuar bien y obedecer este año.
Para ello, ya se ha preparado para el reinicio de clases de este lunes. Como él, otros niños seguirán viviendo de la magia, mientras otros, lo harán trabajando.
El zócalo de la ciudad de Oaxaca continuará en ambiente de fiesta, con el rock de Cachivache, que puso a bailar a chicos y grandes.