En diálogo con las audiencias 

Derecho de réplica y las audiencias

Doris Romero Zárate*

De acuerdo con el artículo 2, fracción II de la Ley Reglamentaria del artículo 6o. párrafo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia del derecho de réplica, aprobada desde octubre de 2015 por el Senado de la República y publicada en noviembre de ese mismo año, el derecho de réplica se define como el derecho de toda persona a que sean publicadas o difundidas las aclaraciones que resulten pertinentes, respecto de datos o informaciones transmitidas o publicadas por los sujetos obligados, no de comentarios, relacionados con hechos que le aludan, que sean inexactos o falsos, cuya divulgación le cause un agravio ya sea político, económico, en su honor, vida privada y/o imagen.

Entendiéndose como sujetos obligados a los medios de comunicación, las agencias de noticias, los productores independientes y cualquier otro emisor de información responsable de un contenido original.

La referida ley establece, en su artículo tercero, que toda persona puede ejercer el derecho de réplica, rectificación o respuesta respecto de la información inexacta o falsa que emita cualquier sujeto obligado y que le cause un agravio; los partidos políticos, los precandidatos y los candidatos a puestos de elección popular, debidamente registrados ante las instancias electorales correspondientes también podrán ejercer este derecho y sólo podrá ser ejercido por el afectado; en caso de que la persona física afectada se encuentre imposibilitada para ejercer por sí misma el derecho de réplica o hubiere fallecido, lo podrá hacer el cónyuge, concubino, conviviente o parientes consanguíneos en línea directa ascendente o descendente hasta el segundo grado.

Con esta Ley Reglamentaria todos los medios de comunicación del país tendrán la obligación de garantizar este derecho y publicar, de manera gratuita, lo que el agraviado tenga que decir a través de los espacios propios o donde sean publicados o transmitidos por terceros (Art. 4 y 6).

La crítica periodística será sujeta al derecho de réplica siempre y cuando esté sustentada en información falsa o inexacta cuya divulgación le cause un agravio a la persona que lo solicite; la publicación de la réplica o rectificación deberá realizarse sin comentarios, apostillas u otras imágenes o expresiones que desnaturalicen la función de la réplica, rectificación o respuesta.

Procedimiento para ejercer el derecho de réplica

La persona que desee ejercer el derecho de réplica deberá presentar ante los medios de comunicación, las agencias de noticias, los productores independientes y cualquier otro emisor de información en un plazo no mayor a cinco días hábiles, contados a partir del siguiente al de la publicación o transmisión de la información que se desea rectificar o responder, un escrito que contenga lo siguiente:

Nombre del peticionario; domicilio para recibir notificaciones; nombre, día y hora de la emisión o la página de publicación de la información; hechos que desea aclarar; firma autógrafa original del promovente o de su representante legal, y el texto con las aclaraciones respectivas por el que se rectifica la información replicada.

El escrito deberá ir acompañado de copia de identificación oficial del promovente y, en su caso, del documento que acredite la personalidad jurídica del representante legal o el parentesco del afectado fallecido, o que se encuentre imposibilitado para ejercerlo por sí mismo.

A partir de la fecha de recepción del escrito en el que se solicita el derecho de réplica, el sujeto obligado tendrá un plazo máximo de tres días hábiles para resolver sobre la procedencia de la solicitud y tendrá hasta tres días hábiles, contados a partir de la fecha en que emitió su resolución, para notificar al promovente su decisión en el domicilio que para tal efecto haya señalado en el escrito presentado.

Si la solicitud de réplica se considera procedente, deberá publicarse o transmitirse al día hábil siguiente al de la notificación de la resolución en caso de que se trate de programas o publicaciones de emisión diaria, y en la siguiente transmisión o edición, en los programas semanales, considerando que sea en el mismo programa, horario y con características similares a la transmisión que la haya motivado.

En cuanto, a los medios impresos, el escrito de réplica deberá publicarse íntegramente, sin intercalaciones, en la misma página, con características similares a la información que la haya provocado y con la misma relevancia (Art.15).

Por su parte, el sujeto obligado podrá negarse a llevar a cabo la publicación o transmisión de la réplica, en algunos de los siguientes casos:

Cuando no se ejerza en los plazos y términos previstos en la ley; cuando sea ofensiva o contraria a las leyes; cuando la réplica verse sobre información oficial que en forma verbal o escrita emita cualquier servidor público y que haya sido difundida por una agencia de noticias o medio de comunicación; o cuando la información publicada o transmitida por el medio de comunicación provenga de una agencia de noticias y se haya citado a dicha agencia.

Si el afectado no está conforme puede recurrir con un juez de distrito y plantear la situación, quien finalmente decidirá, y de proceder, ordenará al medio de comunicación que ofrezca el derecho del quejoso en el mismo espacio y lugar donde se dio el agravio. Dentro de determinado tiempo debe cumplirse la resolución del juez, de lo contrario se contemplan multas por incumplimiento y posteriormente reparación de daño moral o consecuencias económicas de entre 500 y 5 mil días de salario mínimo.

Antecedentes

En el ámbito internacional, el derecho de réplica es un derecho humano establecido en el artículo 14 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969, conocida también como el Pacto de San José y ratificado por México en 1981, en el que establece que el derecho de rectificación o de respuesta dispone que toda persona afectada por informaciones inexactas o agraviantes en su contra, difundidas a través de medios de comunicación, tienen derecho a efectuar a través del mismo medio su rectificación o respuesta.

De igual forma, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en su artículo 17, establece que nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o correspondencia.

En México, el derecho de réplica data desde la ley sobre delitos de imprenta de 1917, pero era inoperable; sin embargo, es reconocido hasta la reforma del 2007 al artículo 6; posteriormente, en los derechos de las audiencias en el artículo 256, fracción VI de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión de 2014 y actualmente, en la ley reglamentaria del artículo 6o., párrafo primero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia del derecho de réplica aprobada desde octubre de 2015.

El derecho de réplica es un derecho fundamental elevado a rango constitucional, que es una garantía que permite proteger la dignidad del individuo frente a arbitrariedades en su vida privada, ataques a su honra o reputación. Y qué está vinculado con otros dos derechos humanos: el de la libertad de expresión y el derecho a la información. Siendo también la Defensoría de las Audiencias el enlace entre la audiencia y el medio para la interposición de este derecho.

 

  • Doris Romero Zárate, integrante de la Defensoría de las Audiencias de CORTV.