Política en 90

Gobierno abierto: entre la aspiración social y la simulación gubernamental.

Oaxaca de Juárez, Oax. 15 de agosto de 2018.- Hablar de Gobierno Abierto está de moda en los discursos políticos. La misma definición está en construcción permanente. Sin embargo, podemos simplificarlo diciendo que se trata de un modelo político y de gobierno – con planes concretos y lineamientos de políticas públicas propios – que busca que existan tres cosas: transparencia, colaboración y participación social real.

Es decir, el Gobierno Abierto busca mejorar tres cosas también: la rendición de cuentas de las y los gobernantes y entes públicos, así como la aceptación de las propuestas de la sociedad civil y la efectividad gubernamental. Con este modelo se ve a la interacción Gobierno-Gobernados y Gobernadas como parte de la solución de los problemas públicos. Es totalmente incluyente.

El Gobierno Abierto tiene que ver con una voluntad permanente de mejorar la gestión pública, de incluir a la sociedad civil en el ejercicio gubernamental, de mejorar la democracia, de impulsar como eje la innovación tecnológica y la modernización de los procesos, así como de empujar políticas de Gobierno Electrónico, y todos los matices que se involucran con el derecho a saber.

El académico Alejandro González Arreola, en una publicación del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (INAI), analiza profundamente el tema y asegura que el Gobierno Abierto no se trata únicamente de transformar la gestión pública, sino de buscar reformar el ejercicio mismo del poder otorgando espacios y mecanismos de participación proactivos para la ciudadanía.

El movimiento de Gobierno Abierto arropa varios esfuerzos como es el de los Datos Abiertos, que tiene que ver con la reutilización social de la información que es de todos y todas; el del Gobierno Electrónico, con la sistematización de procesos y trámites públicos usando las nuevas tecnologías; y el de la Transparencia y el Acceso a la Información como derechos fundamentales y útiles para la interacción social dándole a las y los mexicanos la información que surge de instituciones públicas.

Desde 2009, en todo el mundo, estas dos palabras – Gobierno Abierto – han conformado una fuerte aspiración social, sin embargo, ésta no ha sido capaz de rebasar la enorme inercia de la simulación gubernamental y la falta de voluntad y resistencias a cumplir la ley desde las obligaciones más básicas como transparentar sueldos y salarios, licitaciones y sesiones públicas, así como beneficiarios e indicadores de programas sociales.

*Presidente del Colegio de Profesionistas Compartir Conocimiento A.C.