Política en 90

En la 4T, ¿hacia dónde van los medios?

Oaxaca de Juárez, Oax. 17 de diciembre de 2018.- Con los cambios políticos y sociales que se generan tras el arribo a la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador, habrá transformaciones lógicas y expectativas para que mejore la calidad y diversidad en los distintos medios que nos informan.

Considerando sus fines, podemos hacer una clasificación muy básica separándolos en medios privados o aquellos que persiguen objetivos comerciales, medios públicos o los que son, de alguna manera, financiados por el Estado y medios sociales, universitarios o comunitarios.

En el primer caso, el de los medios privados – sea cual sea la plataforma -, se espera un automático reajuste en sus líneas editoriales derivado del cambio de tipo de Gobierno que viene para México y de tendencias y actores políticos.

Asimismo, tendrá que haber reajustes internos y de modelo de negocio propios de la significativa reducción en el presupuesto destinado a publicidad oficial. La misma nueva dinámica económica del país llevará a los grandes corporativos, por un lado, y a las pequeñas empresas, por otro, a cambiar su cultura de la publicidad y reducir o aumentar esta necesidad de servicio, lo que impactará en las empresas mediáticas.

Y, por supuesto, un factor determinante en el cambio de paradigma de los medios privados es el tipo de competencia que habrá en los mercados de la nueva economía.

Para los medios públicos jugarán otros factores en su transformación. El más importante es quizás el que tiene que ver con el desarrollo de la autonomía editorial, lo que se construye con voluntad política pero también con cambios normativos que hoy por hoy se ven lejanos.

Además, sea cual sea la plataforma de este tipo de medios, deben existir nuevas posibilidades de financiamiento para brindar más alternativas de mejoras en contenidos e inclusión de audiencias distintas. Y esto último no debe únicamente pasar por fortalecer sus presupuestos públicos, sino por acrecentar sus formas de financiamiento externo como ya lo marca, en el caso de los medios electrónicos, la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, aunque sigue siendo, en el caso del acceso a publicidad gubernamental, letra muerta.

Por supuesto, que la transformación más importante es la de las audiencias, su defensa y la mejora de la visibilidad de sus contenidos, explorando los complementos que representan las redes sociales, por ejemplo.

Finalmente, los medios sociales, comunitarios o universitarios deben transitar hacia la inclusión del Estado y ahí tienen mucho que ver los Poderes Legislativo y Ejecutivo. Y no sólo basta su reconocimiento en la ley, sino su real acceso a financiamiento lícito para desarrollar su legítima función de generar colectividad en las comunidades de México.

*Jorge Oropeza. Presidente del Colegio de Profesionistas Compartir Conocimiento A.C.