Al interior de la Catedral de la ciudad de Oaxaca, un individuo reclamó al arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera, José Luis Chávez Botello, el supuesto encubrimiento de actos de pederastia cometidos presuntamente por sacerdotes.

El jerarca católico acababa de terminar su conferencia de prensa, como es costumbre cada domingo al término de la misa, cuando el ciudadano, identificado como Pedro Mendoza Flores, cuestionó su actuar ante los casos denunciados.

“Únicamente vengo a buscar la verdad señor, únicamente vengo a pedirle que me hable con verdad, que me hable como son las cosas y como fueron, cómo se desenvolvió la averiguación previa, cómo se desenvolvió el encubrimiento, porque eso llevó a perder mi familia, mi hogar”, declaró.

El hombre, exigió justicia para su familiar, quien presuntamente fue abusado sexualmente por el sacerdote Gerardo Silvestre Hernández, el párroco sentenciado por primera vez en Oaxaca por el delito de corrupción de menores, y quien se encuentra pagando su condena en el penal de Tlaxiaco, municipio de la región de la Mixteca.

El arzobispo, lamentó la situación y se retiró.

Recientemente el miércoles 3 de enero, un grupo de católicos protestó frente a la Catedral de la capital de Oaxaca para exigir la renuncia del arzobispo, a quien acusan de supuestamente encubrir a sacerdotes presuntamente implicados en actos de pederastia dentro de la Iglesia.

Entre sus acusaciones, recordaron el caso del sacerdote Silvestre Hernández, quien en 2017 fue sentenciado a 16 años y seis meses de prisión por el delito de corrupción de menores.

Los hechos por los que se le acusa sucedieron durante el 2009 y 2010, cuando los menores tenían 12 años.

Silvestre Hernández está recluido en un penal de Tlaxiaco, en la Mixteca, desde el 2013, por lo que el juez determinó que a la fecha el sacerdote ha abonado a su condena, tres años y dos meses de prisión.

Esta es la primera ocasión que en México se condena a un integrante de la iglesia católica señalado de abuso sexual.