Política en 90

Rumbo a un parlamento abierto

Oaxaca de Juárez, Oax. 30 de agosto de 2018.- Con la próxima renovación de los Congresos locales y de la Unión, así como la reconfiguración política del país, se viene también una nueva oportunidad para avanzar y consolidar el movimiento de Parlamento Abierto en todo México.

Lo anterior, no es más que dotar de herramientas a los legisladores para que realmente respondan a los intereses de la ciudadanía que representan. Como su nombre lo dice, un parlamento abierto significa abrir los congresos al escrutinio y a la participación social.

Para ello, ya existe una ruta marcada por un colectivo de organizaciones que reprobaron a los 34 congresos del país en esta materia, es decir, que detectaron que ni en las 32 entidades ni en la Cámara Federal de Diputados y el Senado existe una apertura legislativa real hacia las necesidades ciudadanas.

La ruta es clarísima y se resume en 10 pasos. Primero, garantizando un sencillo y ágil acceso a la información; además de involucrar a la ciudadanía en la supervisión y realización de las actividades legislativas.

Asimismo, se tiene que garantizar la publicación periódica y en formatos sencillos de los análisis, las deliberaciones, los asuntos en comisiones y los temas del pleno. También a un parlamento abierto no le puede faltar información detallada sobre el gasto individual y colectivo del Congreso, y las declaraciones tres de tres e información desglosada sobre los servidores públicos e integrantes de cada legislatura.

La apertura de los parlamentos hacia la ciudadanía pasa por conformar un archivo histórico accesible, así como una política de datos abiertos que facilite la reutilización social de la información legislativa. Otro punto de este completo decálogo es el acceso físico abierto y la difusión en medios – en tiempo real – de las sesiones y actos legislativos.

Finalmente, un parlamento abierto debe regular las acciones de cabildeo evitando conflictos de interés y asegurando conductas políticas éticas; así como – por supuesto – legislar permanentemente a favor de gobiernos y poderes públicos abiertos.

Con el ánimo ciudadano fresco tras un avasallador proceso electoral, además de voluntad política, sin duda, con estas acciones se podrán mejorar indicadores lamentables como los que refiere el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), en donde menos de la mitad de los ciudadanos conoce a su legislador, o aquel que indica que apenas cinco de cada 10 se siente representado en su Congreso.

También el Informe País sobre la calidad de la Ciudadanía en México es muy claro: hoy por hoy, la confianza del pueblo en sus diputados y diputadas apenas alcanza el 20%.

*Jorge Oropeza. Presidente del Colegio de Profesionistas Compartir Conocimiento A.C.