Oaxaca de Juárez, Oax. 8 de octubre de 2018.- Juana Reyes Melchor vivió para ver otro día a lado de su pequeña, luego de la intervención de un equipo médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la Mixteca de Oaxaca, quien le extrajo su útero con la bebé.

El hospital rural número 34 del IMSS recibió a Juana con un leve sangrado a sus 35 semanas de gestación, y durante las revisiones de rutina los médicos pudieron cerciorarse de que la madre padecía de presion arterial alta, preclamsia, por lo que decidieron intervenirla inmediatamente.

“La metimos por eso a cesárea y fue un hallazgo, cuando nos dimos cuenta ya tenía la placenta hasta abajo. Tenía infiltrada parte de la vejiga”, lo que provocó que los médicos realizaran una cirugía poco común para salvar la vida de ambos pacientes, relata Marco Antonio Martínez, director del hospital rural ubicado en Tlaxiaco, en la región de la Mixteca de Oaxaca.

Dado que el conducto de salida de un parto normal estaba bloqueado, los médicos procedieron a extraer el útero con el bebé en el interior, mientras cuidadosamente realizaban una histerectomía. Después aún con el útero al 30 por ciento aplicaron la cesárea al mismo para sacar al niño.

La cirugía que realizaron los médicos se ha hecho en 70 ocasiones, sin embargo, en condiciones más favorables, por decirlo de una manera el procedimiento es realizado por hospitales de tercer nivel y no por hospitales rurales.

Juana Reyes, a un mes de la operación sólo recuerda haber llegado al hospital muy delicada, en peligro de muerte y horas después recibir a su hija, que aún no tiene nombre. Por el momento ambas se recuperan en su hogar, en la comunidad de la Cañada Alejandro, perteneciente al municipio de Tlaxiaco.

La niña al nacer pesó dos kilos con 700 gramos y se encuentra fuera de peligro al igual que su madre.