Tlaxiaco, Oax. 3 de enero de 2019.- En medio de un fuerte operativo de seguridad, familiares y militantes del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) velan al munícipe de Tlaxiaco, Alejandro Aparicio Santiago, y al síndico, Perfecto Hernández Gutiérrez, baleados luego de que asumieran sus cargos el 1 de enero.

Elementos del Ejército Mexicano y la Policía Federal en coordinación con la Policía Estatal y Municipal resguardan ambos domicilios ubicados en este municipio de la región de la Mixteca de Oaxaca, donde la población acude a dar el pésame a las familias.

Justicia, es la principal exigencia de los familiares. “Nosotros pedimos profundamente que se esclarezca este crimen, que no quede impune, lo que nosotros pedimos a las autoridades competentes es que se haga justicia”, demanda Victoria Feria Coronel, esposa del presidente municipal asesinado.

Para ella el crimen de su esposo fue por cuestiones políticas, porque, considera, el proceso de entrega-recepción del ayuntamiento de Tlaxiaco no se dio y Alejandro Aparicio Santiago pedía una auditoría a la administración saliente.

“Fue político (el crimen) porque él antes de tomar la protesta, dijo que se iban a hacer las auditorías correspondientes, porque el gobierno estaba dividido, entonces nosotros pensamos que viene por ese lado”, señala su esposa.

Alejandro Aparicio Santiago había asumido la presidencia municipal de Tlaxiaco por segunda ocasión, la primera vez fue edil por el Partido de la Revolución Democrática durante el período 2014-2016.

La familia del síndico municipal también demanda a la Fiscalía la aplicación de la ley.

“Lo que pedimos es justicia, que agarren a los delincuentes porque no se vale que estemos pasando en nuestro Tlaxiaco esta situación, es un lugar muy tranquilo y lo que sucedió no se vale”, exige Luis Hernández Gutiérrez, hermano del síndico municipal.

Ambas autoridades locales serán homenajeadas la mañana de este jueves en el Palacio Municipal y posteriormente, el edil será sepultado, en tanto el sepelio del síndico será el viernes.

El Ejército Mexicano y la Policía Federal resguardan ambos velorios.