Oaxaca de Juárez, Oax. 4 de febrero de 2019.- ¿Ha escuchado cómo suena el Jarabe del Valle o la Canción Mixteca en órgano antiguo?, el de Tlacolula de Matamoros vibra este lunes con los sones y jarabes que distinguen a la música regional de Oaxaca.

Para celebrar cinco años de la restauración del órgano histórico de la época barroca, que se ubica en el templo católico de Tlacolula, el Instituto de Órganos Históricos de Oaxaca A.C. (IOHIO) en colaboración con el percusionista Valentín Hernández, organizaron un concierto para este lunes.

El Jarabe del Valle, La Martiniana, Dios nunca Muere, Llévame oaxaqueña, Pinotepa y los sones y jarabes de Betaza son parte de las piezas que interpretan los organistas del IOHIO.

Según relatan documentos resguardados en los archivos del templo de Tlacolula, el órgano fue construido en 1791 por el maestro organero Manuel Neri y Carmona, misión que tuvo un costo de 700 pesos, más el precio que tuvo el dorado que fue de 200 pesos adicionales.

En entrevista con Cecilia Winter, directora del IOHIO, acotó que una de las flautas más altas de la trompetería interior muestra una inscripción: 1666. “Además se encontraron marcas con la forma de una cruz cuadrada en varias flautas del interior, iconos que se asocian a un periodo de gran influencia dominica en Oaxaca, del siglo XVI hasta mediados del XVIII”.

Según investigadores, se sabe que los últimos órganos oaxaqueños que presentan estas cruces dominicas labradas en sus flautas, datan de la década de 1740, por lo que se asume que la tubería del órgano de Tlacolula fue construida en una fecha anterior a la caja de 1791.

Este febrero de 2019 se cumplen cinco años de haberse entregado al pueblo de Tlacolula la restauración de su órgano histórico. El proyecto del órgano barroco del templo de Santa María de la Asunción, Tlacolula, comprendió dos etapas.

La primera se concentró en la restauración de la policromía y dorado de la caja, además de las flautas de la fachada, dirigido por el restaurador oaxaqueño Eric González y realizado en dos fases: de octubre de 2012 a febrero de 2013 y la siguiente de enero a febrero de 2014. Sin embargo el anteproyecto fue solicitado en junio de 2012.

La segunda etapa incluyó la restauración mecánica y sonora del instrumento, y fue realizada por el Taller Gerhard Grenzing (El Papiol, España), en este trabajo destacó la colaboración de dos oaxaqueños: el organero David Antonio Reyes y el organista Joel Vásquez González. Fase que duró de noviembre de 2013 a febrero de 2014.

El monto invertido en la restauración del órgano de Tlacolula sumó, aproximadamente, tres millones de pesos, financiado por la Fundación Alfredo Harp Helú, el ingeniero Marciano Sánchez, el IOHIO y la comunidad –a través del Patronato Pro Restauración del órgano de Tlacolula-.