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El fracaso del megaproyecto de AMLO: Corredor Interoceánico

Ismael García M./Zona Roja.

Oaxaca, Oax., 15 de septiembre de 2026.- Se echaron las campanas al vuelo y se dijo que casi desplazaría al Canal de Panamá e incluso traería riqueza y prosperidad para la región del Istmo y todo el sur-sureste de México.

Sin embargo, el Corredor Interoceánico, que incluye al tren, sigue siendo una quimera: ni hay polos de desarrollo ni hay instalación de empresas y el ferrocarril sigue varado tras el accidente de hace cerca de un año que dejó 14 personas sin vida.

Varado está también el proyecto del tren que conectaría a Chiapas con Oaxaca, como muchos otros planes de inversión que supuestamente acabarían con la pobreza tanto de Oaxaca como de entidades vecinas.

Como el Corredor Interoceánico, así se encuentra la mayoría de los megaproyectos que impulsó Andrés Manuel López Obrador: a prisa, sin planeación y con el derroche de miles de millones de pesos.

Ahí está la refinería “Dos Bocas” de Tabasco, que no registra ni la mitad de su producción prometida; ahí está el Tren Maya, un barril sin fondo que le sigue costando cada año miles de millones de pesos a los mexicanos; ahí está el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles”, que funciona a su mínima capacidad por falta de usuarios.

O, para no ir más lejos, ahí está la supercarretera Mitla-Tehuantepec, que funcionó medio año y ahora lleva más de un año parada por el derrumbe de un túnel, y no hay sanción para nadie; o la supercarretera Oaxaca-Puerto Escondido, con continuos derrumbes y protestas, a tres años de su apertura.

LAS FALSEDADES

“Con el objetivo de presentar el CIIT (Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec) a actores de interés y promover la atracción de inversiones a este proyecto y la región sur-sureste de México, funcionarias y funcionarios del Gobierno Federal y gobiernos estatales, realizaron una gira de trabajo en Europa.

“La delegación mexicana estuvo encabezada por la subsecretaria de Relaciones Exteriores, María Teresa Mercado Pérez, e integrada por los secretarios de Desarrollo Económico de Oaxaca, Raúl Ruiz Robles, y de Veracruz, Enrique Nachón García; la directora ejecutiva de Comercio Exterior e Interior del CIIT, Alejandra García Velásquez, y por personal de la Dirección General de Impulso Económico Global de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE)”.

Ese es parte del comunicado de esa dependencia, emitido el 1 de mayo de 2024, en que funcionarios pasearon por Europa para supuestamente promover el megaproyecto. Desde entonces ninguna inversión ha aterrizado en Oaxaca.

El Corredor Interoceánico, se soñaba, sería una competencia real para el Canal de Panamá e incluso hasta podría desplazarlo, en el traslado de cargas de Asia, América y Europa, entre los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, Veracruz.

Para ello se creó el Tren Interoceánico, tras la “rehabilitación” de la red ferroviaria que, ahora sabemos, no fue tal; se compraron trenes viejos y en desuso y se pintaron; se cambiaron algunos durmientes y se repusieron algunos tramos, nada más.

Todos sabemos la trágica historia del tren ocurrida el 28 de diciembre de 2025, que descarriló —oficialmente por responsabilidad de los conductores; extraoficialmente por desperfectos en la vía— en una curva en jurisdicción de Asunción Ixtaltepec y desde entonces no hay circulación.

Se construyó también un rompeolas en el litoral de Salina Cruz, con costos multimillonarios, pero pocas embarcaciones de gran calado llegan.

Poco sabemos de los traslados entre continentes, más que dos de transporte de coches y en algunas ocasiones cargas de maíz; nada más.

LOS ENGAÑOS

El proyecto está a cargo de la Secretaría de Marina y el más reciente informe es de finales de 2025, que detalla que la línea K del ferrocarril, de Chiapas a Oaxaca, tiene un avance del 87.7 por ciento; de hecho aún sin concluir, la Presidenta Claudia Sheinbaum ya inauguró una terminal en territorio oaxaqueño.

Supuestamente seis de los 14 polos “se encuentran en desarrollo” sin especificar de qué manera; el resto en proceso de licitación.

Para este año, se asignó un presupuesto de 104 mil millones de pesos para obras de este Corredor para la adquisición de trenes y 25 mil millones de pesos para el tren del Istmo.

De los pollos de desarrollo (centros que integrarían la instalación de múltiples empresas y de las cuales habría 10 puntos en Oaxaca), sólo hay un comunicado de julio de 2025, que informa que terminó la licitación del polo en San Blas Atempa, que ganó la empresa Arzyz S. A. de C. V., pero desde entonces no hay ninguna obra en la zona.

La semana pasada, el diario “Reforma” difundió un reportaje en que detallo que tan sólo para estudios y proyectos de dichos polos, se han destinado 34.8 millones de pesos.

Eso sin contar con los cientos de miles de millones de pesos que se han destinado para la reactivación del tren Salina Cruz-Coatzacoalcos, el puerto de Salina Cruz y obras viales menores. Ningún resultado a la vista. Ningún progreso, ningún desarrollo.

En cambio, muchos asuntos pendientes con las comunidades de la zona. Apenas la semana pasada, Puente Madera, de la comunidad de San Blas Atempa, protestó con bloqueos por tres días para exigir cumplimiento de diversas demandas.

Y esta semana, la comunidad de Paso Real Sarabia, municipio de San Juan Guichicovi, anuncia también bloqueos en su zona, para el 21 de septiembre, precisamente por incumplimientos como parte de la instalación del Corredor Interoceánico.

¿Cuántos miles de millones más se requieren de inversión para que ahora sí funcione el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec? ¿Cuántas décadas faltan para que, ahora sí, el desarrollo llegue al Istmo y al resto del estado? ¿O quedará en quimera, como lo fue en el sexenio del priista Diódoro Carrasco Altamirano? O las obras han sido y son únicamente para formar nuevos millonarios de la 4T.

Colaborador, FDN Oaxaca
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Colaborador, FDN Oaxaca
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