Ismael García M./Zona Roja.
Oaxaca, Oax., 21 de octubre de 2026.- En la ruta final para la sucesión, la crisis en la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación se acentúa, con sus luchas intestinas.
Y en las últimas fechas, sólo ha atinado a efectuar algunas movilizaciones para aparentar unidad y lucha magisterial en defensa del gremio, pero en los hechos sucede lo contrario.
Yenny Aracely Pérez Martínez fue electa, junto con el nuevo comité ejecutivo seccional, el 27 de noviembre de 2022, aún en el periodo de Alejandro Murat Hinojosa, en plena exigencia de justicia y castigo a sus antecesores presididos por Eloy López Hernández.
Pero ahora también enfrenta las mismas acusaciones: pasividad ante el gobierno y ante el entorno social complejo; señalamientos de protección a las autoridades o cuando menos simulación; probable enriquecimiento vía prebendas.
De remate, resurge Eloy López Hernández, quien junto con su grupo de privilegiados con Alejandro Murat, se ha encaramado a la sucesión gubernamental, en apoyo a Armando Contreras Castillo, de la línea muralista.
EXTREMA PASIVIDAD
“Si en el 2006 el magisterio oaxaqueño se movilizó en contra del gobierno de Ulises Ruiz por agravios hacia su organización sindical y la sociedad, hoy, pese a que se ha configurado un escenario similar de ingobernabilidad y creciente violencia criminal no solamente en Juchitán sino en prácticamente todo el estado de Oaxaca, la dirigencia de la Sección 22 del SNTE todavía se resiste a ponerle nombre y apellidos a los responsables, pese a que ya esa violencia está tocando sus puertas”, escribió la semana pasada el sociólogo y periodista oaxaqueño Isidoro Yescas.
El especialista en temas sociales se refiere en este último caso al asesinato del profesor Leví Peralta, el pasado 13 de octubre, en la escuela secundaria de San Blas Atempa y ante la mirada de alumnos y demás docentes.
Lo único que hizo la gremial fue una marcha regional en el Istmo y luego exigir y aceptar del gobernador Salomón Jara Cruz, una reunión con la Fiscalía General del Estado con familiares de la víctima, con lo que aplacó sus demandas en ese aspecto.
Apenas en julio pasado, dos maestros fueron retenidos en medio del conflicto agrario entre Santiago Textitlán y Santiago Amoltepec; fue más la lucha regional y la presión social la que intervino por ellos.
Pocos años atrás ha enfrentado la misma violencia en la región Sierra Sur del estado, como en Santiago Amoltepec, pero, optó porque las y los profesores no fueran a dar clases por más de un mes, y sólo se limitó a hacer exigencias mediante pronunciamientos; los afectados fueron los que ofrecieron en distintas ocasiones para exigir freno a la grave inseguridad.
Pero esos son pocos ejemplos del abandono de la verdadera lucha social que antaño abanderaban los mentores, en favor de los pueblos abandonados, marginados, olvidados de la acción gubernamental.
Hoy, la gran mayoría de los docentes, se queja del salario y de la forma de jubilación, pero llegan a sus marchas y “plantones” con camionetas de lujo o cuando menos de reciente modelo.
Aún en el interior hay fisuras pues tan sólo este año hubo diversas movilizaciones de sectores, como Secundarias Técnicas, PAEE, jubilados del nivel PAAE, normalistas, pero lo hicieron por cuenta propia, no con el respaldo del comité ejecutivo, que ha optado por no molestar a las altas autoridades federales y estatales.
LA REVANCHA
En el plano magisterial y en el gubernamental, los muratistas están decididos a la revancha, tras permitir ganar a Salomón Jara la gubernatura.
Apenas comenzó el gobierno morenista y las fuerzas se agruparon desde la Ciudad de México, con el blindaje a Alejandro Murat, pese al cúmulo de denuncias de corrupción y obras inconclusas.
El hoy senador por Morena sigue obedeciendo a ciegas al padre, José Murat, que le marca la ruta a favor de la 4T, pero también el ex gobernador priista mueve todos sus hilos, incluyendo los mediáticos, en el próximo relevo gubernamental.
Un ejemplo de ellos se dio la semana pasada en un hotel de la capital de Oaxaca, en que se congregaron más de mil liderazgos del magisterio… encabezados ni más ni menos que por el ex dirigente magisterial Eloy López Hernández.
Presente también, para arropar a Armando Contreras Castillo, la profesora, poeta y diputada por el PT, Irma Pineda Santiago.
Ello, sin importar a los anteriores integrantes del comité ejecutivo seccional que pesa sobre ellos el Principio Rector 20, es decir, están expulsados de la Sección 22.
Pero adentro o afuera, con abultadas cuentas bancarias y múltiples propiedades inmobiliarias, se aprestan a rescatar al magisterio para servirle al próximo gobernador, o gobernadora, de Oaxaca.
EL ENTREGUISMO

Si, como relata Isidoro Yescas en sus columnas, Eloy López trabajó a favor de Morena para Andrés Manuel López Obrador triunfará, con todo el apoyo magisterial, obtuvo enormes prebendas, vía Alejandro Murat.
Esas prebendas le permiten vivir holgadamente, junto con cuatro de los ex dirigentes, entre ellos Genaro Martínez Morales, para meterse de lleno al relevo de Yenny Aracely Pérez Martínez.
Hace pocos días circuló un documento por un movimiento interno de la Sección 22, en que critica que en las dirigencias seccionales “se repiten los viejos vicios de la corrupción, ventas de plazas, ascensos y promociones a los allegados de forma clientelar por los grupos y cobros por cambios de Zona, evidenciando de forma grotesca la traición a los principios rectores, así como la entrega del movimiento al gobierno estatal de la cuestionada Primavera Oaxaqueña que en estos momentos es más que evidente su complicidad y vínculo con la delincuencia organizada.
“Y por si fuera poco, también se hace público la nómina de la vergüenza del IEEPO con todos los aviadores que Emilio Montero y funcionarios del gobierno otorgaron a sus familiares, operadores políticos, periodistas y hasta dirigentes magisteriales están en ella.
“Cuando la compañera Jenny Aracely es elegida como secretaria General, se vislumbró un periodo diferente, ella misma se comprometió a combatir la corrupción, el ‘charrismo’ sindical y de no extenderse en el periodo establecido por el movimiento.
“Pero esa esperanza de cambio y la confianza que las bases depositaron en este CES, duró muy poco, desde los primeros días de su periodo se pudo apreciar como se pusieron a disposición del gobernador y de los funcionarios del IEEPO”.
Y desde la disidencia magisterial, alertan, de nuevo, de la pasividad del actual comité ejecutivo, que en varias ocasiones ha sido rebasado por las bases, haciendo movilizaciones sin el respaldo de la dirigencia.
Señalan, por un lado, que el comité magisterial ya negoció algunas diputaciones, como pago de favores; por el otro, está pidiendo ayuda gubernamental para tener un relevo seccional a modo y sin complicaciones.
Pero a Yenny Aracely Pérez le crece la oposición y, lo que veremos de aquí a dos meses, son más protestas, marchas, bloqueos…
Por un lado, el comité actual tratando de justificar sus cuatro años de “lucha” y por el otro, los contrarios presionando para imponerse y también para imponer a la secretaria General el Principio Rector 20… como lo hicieron ellos hace cuatro años.





