Por Paola Flores
En un movimiento que podría reconfigurar el futuro de una de las últimas reservas ecológicas de la capital oaxaqueña, el Cabildo de Oaxaca de Juárez ha dado luz verde al levantamiento de las restricciones que pesaban sobre los trámites de construcción, apeo y deslindes en el Cerro del Crestón.
La decisión, aprobada con 15 votos a favor y uno en contra, busca poner fin a un limbo jurídico que afectaba a miles de familias, pero también abre la puerta a viejas preocupaciones sobre la especulación inmobiliaria.
La votación, ocurrida en la sesión ordinaria del 29 de julio, es un espaldarazo a la propuesta de la regidora de Obras Públicas y Desarrollo Urbano, Surisadai Sánchez Hernández. Esta medida llega casi un año después de que el gobierno estatal anunciara la delimitación preliminar de la reserva y la digitalización del decreto de 1992 que la protegía.
Con esta aprobación, quedan sin efecto acuerdos que, desde 2021, mantenían frenados los trámites en el Crestón. La regidora Sánchez Hernández defendió la iniciativa argumentando la necesidad de regularizar la situación de “44 de estas calles, colonias y parajes”, prometiendo certeza jurídica a sus habitantes.
Un fantasma recurrente: La urbanización y los intereses inmobiliarios
La polémica alrededor del Crestón no es nueva. Ya en administraciones pasadas, intentos similares por levantar el veto naufragaron. Ahora, con esta decisión, se busca dar un marco legal a la realidad de aproximadamente siete mil personas que residen en 67 colonias dentro del polígono, muchas de ellas sin servicios básicos ni certeza sobre sus propiedades.
Sin embargo, detrás de la promesa de regularización, se cierne la sombra de intereses menos altruistas. El propio consejero jurídico del gobierno estatal, Geovany Vásquez Sagrero, ha reconocido públicamente la persistencia del interés de inmobiliarias en la zona. Esta afirmación alimenta la preocupación de que el levantamiento de las restricciones pueda ser una ventana para proyectos que pongan en riesgo el delicado equilibrio ecológico del Crestón.
La resistencia comunal: ¿Un decreto contra sus derechos?
Mientras el Cabildo celebra la “certeza jurídica” para los colonos, grupos de comuneros del Ejido Guadalupe Victoria y de la agencia Pueblo Nuevo mantienen su frontal oposición al decreto de reserva. Pese a que el gobierno estatal insiste en que la delimitación busca beneficiarlos, los comuneros exigen la eliminación total del decreto. Su argumento es contundente: consideran que el plan de manejo que se derive de esta protección restringe sus derechos ancestrales sobre la tierra.
La decisión del Cabildo de Oaxaca de Juárez es un paso significativo, pero no definitivo. La regularización de colonias es urgente, sí, pero la balanza entre el desarrollo urbano y la conservación ecológica sigue siendo precaria.







