Oaxaca, Oax., 5 de enero de 2026.- Desde Oaxaca, el gremio periodístico exigió respeto, garantías y libertad para ejercer el periodismo en el país.
Se pronunció contra la persecución, la censura y el uso del poder público para castigar la labor informativa.
En el Día Nacional del Periodista, que se conmemora cada 4 de enero, integrantes del gremio periodístico de Oaxaca denunciaron que la libertad de expresión está siendo amenazada desde el poder público.
Durante una concentración convocada por el Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores, Capítulo Oaxaca, el periodista Humberto Cruz Matías, integrante del Comité Directivo dio lectura a un pronunciamiento en el que destacó que un Estado verdaderamente democrático se construye con respeto a la dignidad humana, y a la libertad de expresión y al derecho a la información.
Sin estos derechos no hay democracia, no hay rendición de cuentas y no hay justicia, puntualizó durante el acto celebrado en el Hemiciclo a Juárez, en el Paseo Juárez El Llano.
Por ello, dijo, ningún servidor público, de ningún nivel de gobierno, debe utilizar el poder del Estado, las leyes, los recursos públicos o las instituciones para perseguir, intimidar, castigar o silenciar a periodistas, comunicadores o medios de comunicación por ejercer su trabajo.
“El periodismo no es un privilegio. El periodismo no es una concesión del poder. El periodismo es un derecho de la sociedad”, puntualizó.
Y aclaró que el ejercicio periodístico no solo informa, defiende derechos humanos, da voz a quienes han sido históricamente ignorados, vigila al poder y funciona como una contraloría social indispensable para el equilibrio de las instituciones públicas.
“Criminalizar el periodismo es debilitar el Estado de Derecho. Usar la ley para castigar la crítica es una forma de censura. Intimidar a la prensa es una señal de retroceso democrático”, sostuvo.
“Hoy denunciamos hechos graves que no pueden ser ignorados.
Los casos de Veracruz y Campeche, así como los intentos de imponer leyes mordaza en Puebla, muestran un patrón preocupante: la intolerancia a la crítica y el uso del aparato legal para inhibir la labor periodística”, dijo por su parte el periodista Luis Ramírez, presidente del Capítulo Oaxaca del Foro Nacional de Periodistas.
Estos hechos, agregó, envían un mensaje peligroso: que informar puede tener consecuencias penales.
“Ese mensaje es inaceptable en un país que se dice democrático”.
“Desde aquí lo decimos con absoluta claridad: El periodismo no es delito. La crítica no es delito. Informar no es delito”, enfatizó.







