Ismael García M./Zona Roja.
Oaxaca, Oax., 30 de junio de 2026.- Es cierto que el estado de Oaxaca no tiene los niveles de inseguridad como sus vecinos Guerrero, Puebla, Chiapas y Tabasco, así como otras entidades como Michoacán, Guanajuato, Sinaloa, entre otros.
Sin embargo, hay “focos rojos” que a tres años del gobierno emanado de Morena no han sido atendidos: Tehuantepec, Pinotepa Nacional, Ejutla de Crespo, Ocotlán de Morelos, Huajuapan de León, Putla Villa de Guerrero, Matías Romero, los Petapa, por citar algunos casos.
Mención aparte Juchitán de Zaragoza, que desde que mataron a un joven familiar del secretario de Gobierno, Jesús Romero López, hay un “plan de paz” pero que no ha funcionado a dos meses de su implementación.
Y por otro lado, Oaxaca ya tiene un segundo secretario de Seguridad, ambos surgidos de la Secretaría de Marina, pero absolutamente sin dar resultados.
¿Será porque no los dejan laborar? O porque la Secretaría de Gobierno ha asumido una actitud proselitista-acaparadora y tiene ahora bajo su mando el rubro de la seguridad… descuidando la gobernabilidad.
CASO JUCHITÁN
Juchitán ha sido ingobernable desde que Emilio Montero Pérez —actual titular del IEEPO— asumió la presidencia municipal; lo sucedió en el cargo Miguel Sánchez Altamirano, quien gobierna ahora este trienio; ambos surgidos de Morena.
Ambos también sin hacer absolutamente por la inseguridad; por el contrario, fue descubierto que la policía municipal estaba infiltrada por el crimen organizado y hasta su centro de videovigilancia estaba clonado por delincuentes.
No pasó nada, no pasaba nada, ante la ola criminal casi cotidiana en ese municipio istmeño, hasta que el 18 de abril ejecutaron a balazos a tres jóvenes, uno de ellos sobrino de Jesús Romero López, el segundo funcionario de importancia en el gobierno de Salomón Jara, e hijo de Abelino López Cortés, subsecretario de Gobierno.
Ello a pesar de que tres días antes, el 15 de abril, el mandatario Salomón Jara presentó el “Pacto por la paz de Juchitán de Zaragoza”.
Al 19 de abril asesinaron a un expolicía, lesionaron de bala a dos personas y tirotearon una vivienda. Sólo después de esos hechos se implementó un plan de paz, “para atender las causas” de la violencia.
Acaso menos de un mes duró la tregua porque después, aunque con menor impacto, continuaron los hechos violentos, principalmente las extorsiones y las agresiones armadas a domicilios de quienes se oponen a pagar “derecho de piso”.
Apenas este domingo por la madrugada, en la Séptima Sección una persona fue ultimada a balazos y el jueves anterior un individuo fue baleado; el 19 de junio, otra persona fue asesinada…
El plan de paz fue evaluado el 30 de abril, donde el gobernador entregó 11 patrullas y 20 motopatrullas.
Casi a finales de mayo, la Secretaría de Seguridad estatal alardeó que en dos meses había bajado en 50 por ciento la incidencia delictiva… aunque el plan de paz tenía apenas un mes de implementado; además, difundió, transcurrir un mes sin homicidios y se detuvieron a más de 100 “objetivos prioritarios”, es decir cabecillas de la delincuencia.
LOS CONTRASTES
El gobierno estatal ha reiterado que Oaxaca está en el quinto lugar de menor incidencia delictiva y pudiera tener razón… porque son cifras oficiales.
Reiteramos que no todo el estado tiene situaciones de violencia, están focalizadas, pero los crímenes son prácticamente cotidianos y a veces hay hasta tres, como el pasado domingo y otros tres el pasado sábado.
El 16 de junio en el centro de convenciones, Jara Cruz presidió el Consejo Estatal de Seguridad Pública, en que se reiteró que Oaxaca registró un 32 por ciento de disminución en la incidencia delictiva.
“Como parte de las acciones Oaxaca Segura y del Eje de la Construcción de la Paz con Justicia, durante estos últimos tres años se logró una disminución en el delito de feminicidio, al pasar del lugar 26 al 8; de igual forma en el delito de extorsión se avanzó del lugar 11 a la posición 6.
“Entre las acciones que se realizaron destacan la debilitación de las redes financieras de la delincuencia organizada con el aseguramiento de más de 19 millones de pesos; más de 21 mil personas han sido detenidas por diversos delitos; se decomisaron mil 729 armas y se evitó que 45 mil 233 dosis de presuntas drogas llegaran a niñas, niños y jóvenes.
“Aunado a ello se aseguraron 279 mil 89 litros de combustible que habían sido sustraídos ilícitamente, así como 4mil litros de gas LP y se recuperaron 2 mil 964 vehículos con reporte de robo.
“Los cateos aumentaron en un 2 mil 832 por ciento, se incrementó en un 24 por ciento la vinculación a procesos y aumentó en un 37 por ciento la ejecución de órdenes de aprehensión. Asimismo, destaca que el 80 por ciento de las personas reportadas como desaparecidas han sido localizadas”, destacó el gobierno en un comunicado.
Señaló que en tres años se invirtieron mil 265 millones de pesos en 487 nuevas patrullas, 25 mil 368 uniformes, 14 arcos de seguridad, 200 nuevos equipos de radiocomunicación, mil 62 sistemas de video vigilancia y la certificación policial.
Sin embargo, cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, registran 378 homicidios dolosos en cinco meses; es decir, 2.52 asesinatos diarios.
Con esos datos, Oaxaca ocupaba hasta junio el noveno lugar nacional por este tipo de delitos y el cinco por ciento del total de crímenes en cinco meses.
Nada más hay que ver los recientes hechos, como en Putla Villa de Guerrero con sus continuos crímenes, entre ellos el de una mujer; Huajuapan de León.
O Pinotepa Nacional, donde la noche de este domingo ejecutaron a dos personas y horas antes a otra más; días atrás.
LOS SECRETARIOS
Sin embargo los “focos rojos” continúan, aún con el segundo secretario de Seguridad; el primero, Iván García Álvarez, duró poco más de tres años, y simplemente fue opacado, o no lo dejaron trabajar.
El 18 de febrero fue designado el almirante Félix Quiroz Javier —oaxaqueño, al igual que el titular de la Secretaría de Marina, Raymundo Pedro Morales—, pero los resultados no se ven por ningún lado.
Ni siquiera acude a los operativos, como sí lo hacía su antecesor, quien en una ocasión fue retenido por pobladores del Bajo Mixe. Tampoco lo dejan hablar públicamente de manera libre.
En tanto, las conferencias de prensa del rubro de seguridad fueron suspendidas desde hace muchos meses, porque eran más escaparate para Jesús Romero que para despejar dudas acerca del actuar gubernamental.
Es probable que una de las grandes fallas en el rubro de seguridad sea el que la Secretaría de Gobierno haya controlado para sí a las instituciones involucradas, como es el caso de la Secretaría de Seguridad, la PABIC, la Policía Estatal, el Secretariado Ejecutivo….
Nada se mueve si no lo ordena el secretario y el resultado es más caos y más inseguridad. Ni siquiera la publicación de un comunicado pasa si no tiene el visto bueno del segundo al mando en el gobierno.
¿Cuándo realmente habrá orden en materia de seguridad? Seguramente cuando se acabe el proselitismo, el control unipersonal y se permita a los responsables de cada área trabajar y dar resultados. Mientras tanto, la ola de crímenes continúa sin freno…
(Foto: SSPC Oaxaca)





